Nuestra Historia
Guardianes de la tradición zapoteca transmitida por generaciones
Guardianes de un conocimiento que ha pasado de generación en generación, de abuelos a padres, de padres a hijos, en un ciclo ininterrumpido de aprendizaje y perfeccionamiento, nos encontramos en las faldas de la Sierra Juárez, donde el aire se impregna del aroma de la lana recién teñida y el sonido rítmico de los telares de pedal marca el compás de la vida cotidiana, nuestro taller se encuentra en Teotitlán del Valle, un pueblo que ha preservado durante siglos la tradición textil de México.
Representamos a más de cien familias zapotecas que aún continua una herencia ancestral que se remonta a tiempos prehispánicos, cuando los antepasados ya dominaban el arte de tejer con algodón silvestre y fibras de maguey.
Cada pieza que creamos lleva consigo la dedicación de las manos que la hicieron, la historia de una comunidad que se niega a dejar morir su tradición. Cuando llevas una artesanías a tu hogar, estás trayendo todo eso contigo.
Trabajando para el futuro de nuestras generaciones.
Los jóvenes frecuentemente se enfrentan a oportunidades económicas restringidas en las comunidades ancestrales zapotecas, lo que les lleva a migrar hacia centros urbanos o a cruzar fronteras, dejando atrás el conocimiento que sus antepasados dedicaron toda una vida a perfeccionar.
Esta ruptura en la cadena de transmisión cultural no es un fenómeno aislado de nuestro pueblo; es una realidad que afecta a comunidades tradicionales en todo el mundo. Sin embargo, en lugar de resignarnos ante esta situación, decidimos que era momento de intervenir activamente para reservar y revitalizar nuestra herencia textil.
Por ello para nosotros conservar el legado cultural y conocimiento tradicional no pueden existir de manera aislada; buscamos que se convierta en prácticas vivas y respirables que ofrezcan ventajas concretas a las comunidades que las sostienen.






